El síndrome del trasero muerto podría ser muy malo para tu salud

El síndrome del trasero muerto, el llamativo riesgo de una vida sedentaria

Una de las consecuencias de llevar una vida inactiva es la amnesia gluteal, una patología desconocida que provoca distintas dolencias en el cuerpo. Cómo detectarla y prevenirla.

Las rutinas sedentaria pueden producir patologías poco frecuentes

Con el paso del tiempo, las personas se vuelven cada vez más inactivas como consecuencia de las comodidades que surgen a partir de los avances tecnológicos, algo que también atañe a las obligaciones laborales, ya que en general los trabajos van mutando para facilitar y optimizar las tareas.

El estilo de la vida moderno favorece uno de los grandes males que describe a la sociedad actual: el sedentarismo. Mantener una vida alejada de un ritmo activo lleva al tabaquismo, a la obesidad y acelera la aparición de distintas enfermedades, algunas más conocidas que otras. Una de ellas es el llamado síndrome del trasero muerto.

De nombre llamativo, se trata de la amnesia gluteal que se presenta cuando el músculo de glúteo medio deja de funcionar correctamente, se atrofia y pierde fuerza. Esta condición deriva en la pérdida de estabilidad de la pelvis y la presentación de dolores en la espalda baja, la cadera, las rodillas y los tobillos, debido a los intentos naturales del cuerpo por tratar de compensar dicho desequilibrio.

Pasar horas sentado en la oficina lleva a padecer el síndrome

Esta patología frecuente se produce generalmente cuando se pasa mucho tiempo sentado, aunque “también puede ocurrir en individuos muy activos que simplemente no trabajan los músculos de los glúteos lo suficiente”, advirtió a la CNN Kristen Schuyten, terapeuta física en el Centro Médico Michigan.

“Al estar mucho tiempo sentado, el flexor de la cadera se acorta más y más, lo que lleva a que los músculos de los glúteos no se activen o no trabajen de la forma más óptima que deberían”, dijo a la revista Self Chris Kolba, fisioterapeuta de la Universidad Ohio. El especialista acotó que no causa dolor, pero los problemas surgen cuando no se trata: “Si los músculos glúteos no están funcionando de manera eficiente o a su capacidad máxima, otros músculos o zonas estarán sujetas a mayor estrés y trabajo, llevando eventualmente a los síntomas”.

La manera de detectarlo es a través de la prueba de Trendelenburg, que consiste en levantar una pierna y si la pierna se hunde en ese lado, es señal de una atrofia en el glúteo medio del lado opuesto.

Andrew Bang, quiropráctico en el Instituto de Bienestar de la Clínica Cleveland, señaló que “la curvatura de la espalda también puede indicar la amnesia glútea. Mientras que la espina lumbar (o espalda baja) debería formar naturalmente una forma de S, una curvatura más extrema puede significar que los flexores de la cadera están tan tensos que envían la espina hacia el frente”.

El funcionamiento de los glúteos se ve afectado provocado repercusiones en el resto del cuerpo

¿Cómo se puede prevenir?

Por fortuna, tenemos algunos métodos a nuestra disposición para evitar la dolencia. Lo primero y más importante es levantarse de vez en cuando en el trabajo. Olvídate de esa silla de una vez. Camina o realiza algunos estiramientos de piernas en tu escritorio, que se convierta en rutina para que al final lo hagas de forma automática, pero sin olvidar que hay que ir variando. “Haz lo que quieras, pero no dejes que tu cuerpo se meta en un ciclo repetitivo”, aconseja Bang.

Aprovecha cada momento disponible para mover esas caderas.

Por otro lado, si ya eres una persona activa, es aconsejable alterar tu entrenamiento e introducir ejercicios que trabajen esa zona del cuerpo.

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